Karla Georgina Barrientos Muñoz

Karla Georgina Barrientos Muñoz

Fundación Tortugas del Mar

Colombia

En una salida de campo al Choco, cuando estudiaba Biología, se encontró de frente con una tortuga marina y para Karla, esto fue amor a primera vista. Desde ese día decidió trabajar por la conservación de estos animales y creó la Fundación Tortugas del Mar.

Hoy Karla Georgina Barrientos Muñoz es Co-Fundadora y Directora Científica de la Fundación Tortugas del Mar. El 8 de marzo del 2018, fue reconocida por Mongabay Latam como una de las tres Latinoaméricanas de la nueva generación de científicas que aportan a la lucha por conservar especies en peligro crítico, siendo la representante de Colombia del reconocimiento en mención.

Su gran recorrido por la academia y proyectos de conservación le permitido a Karla trabajar por más de 13 años en diferentes países en proyectos de investigación y educación ambiental. Durante más de 10 años, ha estado en campo trabajando con las tortugas, identificando potenciales sitios de anidación, alimentación y forrajeo en Colombia, Centroamérica y el Caribe, el diseño y la realización de estudios marinos y terrestres, captura y manipulación de tortugas marinas, recolección de muestras, manejo de voluntarios, asistentes de investigación y capacitación en técnicas de campo e investigación a diferentes organizaciones gubernamentales, privadas y comunitarias.

Lidera el proyecto para frenar el tráfico ilegal de artesanías de carey en el país, fortaleciendo los entes reguladores en la aplicación de la ley y divulgación de la problemática por medios escritos, hablados y turistas nacionales y extranjeros. Ha impulsado proyectos de ciencia ciudadana en Puerto Rico y Colombia. Actualmente lidera el proyecto Ciencia con la Armada de la República de Colombia.

Su trabajo ha tenido grandes resultados, no sólo para las tortugas, sino también en las comunidades, pues su mensaje de conservación ha llegado a muchos corazones, generando grandes cambios en beneficio de la biodiversidad y esto se ve reflejado no sólo en la cantidad de reconocimientos que a nivel mundial le han otorgado, sino también en el comportamiento de los pescadores, en la sonrisa de los niños cuándo hablan de las tortugas y ver libres a las tortugas en su hábitat natural.

Según Karla, ella no les salva la vida a las tortugas, son las tortugas quiénes la salvaron de una vida rutinaria.