Armando Viga

Armando Viga

ASPRODECAVI

Colombia – Córdoba

Nativo del municipio de Lorica, habitante del caserío de Caño Viejo corregimiento de San Nicolás de Bari, un hombre de oficio en la pesquería desde su infancia, con conocimiento de las especies del rio Sinú, entre ellas de la tortuga de rio, la (PODOCNEMIS LEWYANA) una especie endémica que se encuentra en vía de extinción.

El cauce del rio Sinú, ha sido modificado por algunos mega proyectos de infraestructura, afectando de manera directa la reproducción natural de esta especie.

Siendo un hombre cazador de esta tortuga, Armando hizo un cambio de actitud por la misma necesidad de conservarla y protegerla, debido que ya casi no se veía en el rio Sinú, es entonces cuando en el año 2006, emprendió la tarea y habilitó en su humilde casa una habitación para construir de manera artesanal una incubadora, en la cual se le da un puñado de esperanza a la tortuga.

El ciclo reproductivo de la tortuga en esta zona de la costa atlántica colombiana, va entre el 1 de enero hasta el 31 de marzo, que es cuando las playas afloran. Todas las mañanas en horas de la madrugada (4:00 am), Armando y su padre Luis Alberto Viga, quién se encuentra también muy comprometido con la conservación de esta especie, salen a colectar los huevos expuestos a inundarse, recorrido que tiene una distancia de 13 kilómetros. Los huevos recolectados son pesados y medidos (Biometría), depositados en recipiente plástico con arena y cerrado con papel celofán, luego se llevan a la incubadora, aquí son monitoreados cuidadosamente manteniéndole un nivel de temperatura (33°C) para así obtener ambos sexos, luego de 55 días de incubación de cada nido empieza la eclosión de los huevos, obteniendo en los últimos años un 95% de efectividad. Desde el inicio de esta iniciativa hasta el día de hoy, se ha logrado darle la oportunidad de vivir a más de 17.000 neonatos de tortuga.

Los neonatos son medidos, pesados (Biometría), registrados y marcados, luego se llevan al área de alimentación, hidratación y adaptación y finalmente son liberados a su habitad natural, con la presencia de la comunidad, escuelas, universidades y autoridades competentes.

La historia de Armando se ha convertido en un gran ejemplo de conservación y que, por medio de la educación ambiental, ha logrado transformar su territorio y la conciencia de las personas que lo rodean.